
Cómo lograr una curación adecuada de los tejidos con lámparas de mercurio de alta presión
Si se trata de curar tintas UV en telas, las lámparas de mercurio de alta presión son, sin duda, la mejor opción. Ellas se encargan de realizar el trabajo más difícil. Construimos estos tubos especialmente para manejar la velocidad a la que funcionan las líneas textiles modernas: donde la tinta necesita secarse de inmediato, y no en cinco minutos.
La fuerza detrás de la luz
Así es como funciona: creamos un arco de plasma a alta presión dentro de un tubo de cuarzo. Aumentamos la potencia de la lámpara porque los rayos UV-C y UV-B deben llegar a los fotoiniciadores de la tinta en cuanto pasen por debajo de la lámpara.
Imagínelo: si su línea de producción funciona a una velocidad de 50 metros por minuto, no puede permitirse que la tinta no se cure completamente. Nadie quiere lidiar con tinta pegajosa que se mancha en cuanto la tela entra en contacto con el rollo de enfriamiento. Eso sería un desastre.
Manejo del calor
Usamos cuarzo fundido de alta pureza por una razón: evita que el vidrio absorba la luz UV, permitiendo así que toda la luz llegue a la tela. Pero, ¡ay!, estas lámparas se calientan mucho. El centro del arco es extremadamente caliente. Por eso es importante contar con un sistema de refrigeración eficaz, ya sea aire forzado o sistemas de refrigeración por agua. Si no se elimina ese calor rápidamente, el cuarzo o los electrodos se dañarán rápidamente.
Instalación en la línea de producción
En las líneas textiles reales, generalmente colocamos estas lámparas dentro de reflectores. Esto permite que toda la energía llegue directamente a la tela, asegurando que cada centímetro de la zona de curación funcione correctamente. También nos aseguramos de que las tapas de las lámparas estén bien ajustadas. Nadie quiere ver chispas o arcos eléctricos en los puntos de conexión.
Un último consejo: recuerde que estas lámparas no son como las bombillas de su salón. No puede simplemente encenderlas y esperar que funcionen al 100% de inmediato. Necesitan algo de tiempo para calentarse y funcionar adecuadamente. Considere ese tiempo de calentamiento en su rutina diaria. De lo contrario, desperdiciará los primeros metros de tela mientras la lámpara se calienta.