
En el área de impresión, ya se sabe cuánto estrés se genera cuando comienza el proceso de impresión con tintas híbridas, es decir, tintas que combinan componentes curables por UV con componentes a base de agua. Las lámparas UV estándar o bien dañan la parte de la tinta a base de agua, haciéndola frágil, o bien afectan negativamente al componente curable por UV, lo que resulta en una superficie no uniforme. Eso significa desperdicio de material, necesidad de re-trabajo y pérdida de productividad. Hemos desarrollado un sistema de lámparas UVC de alto rendimiento, cuyo objetivo principal es lograr un control preciso del espectro lumínico, para resolver este problema.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico: La lámpara UVC de alto rendimiento ofrece una salida estable en 254 nm, lo cual es ideal para la inactivación de microorganismos. El módulo de curado permite ajustar los perfiles espectrales en 365 nm, 385 nm y 405 nm. La intensidad de irradiación alcanza 12 W/cm² sobre la superficie del sustrato, y se puede ajustar la densidad de energía entre 300 y 1,200 mJ/cm². El reflector utiliza recubrimientos dicróicos para eliminar la luz infrarroja no deseada, manteniendo así la temperatura del sustrato por debajo de 8 °C a una velocidad de 1.2 m/min. Los revestimientos de cuarzo libres de ozono y un perfil de calentamiento controlado permiten que las variaciones en la salida de la lámpara sean inferiores al 3% durante sus 5,000 horas de funcionamiento.
Esto es lo que hace que este sistema funcione bien en entornos reales. Con tintas híbridas, se puede ajustar el espectro lumínico para que coincida con la absorción del fotoiniciador: 365 nm para una curación profunda en la capa UV, y 385–405 nm para una curación superficial sin dañar la parte de la tinta a base de agua. De esta manera, se logra una superficie con dureza, adhesión y profundidad de curación consistentes, incluso a velocidades de impresión de hasta 120 m/min. Cuando se necesita desinfeccionar herramientas o sustratos, la lámpara UVC ofrece un efecto germicida eficaz, sin dejar residuos de disolventes. El consumo de energía disminuye en un 18–22% en comparación con los sistemas basados en mercurio, y los intervalos más largos entre los reemplazos de la lámpara reducen el tiempo de inactividad.
Algunos detalles prácticos: Para que la lámpara funcione correctamente en la impresora, es necesario asegurarse de que las dimensiones y la geometría del reflector sean adecuadas. Las líneas de impresión híbridas suelen requerir un obturador o escudo especial para evitar fugas de luz UVC cuando el operador accede a esa área. Además, cuando cambian las fórmulas de las tintas, es necesario recalibrar el espectro lumínico. Ofrecemos perfiles ajustables in situ y un protocolo de medición espectral para que su equipo pueda verificar la intensidad de irradiación y la densidad de energía directamente en la banda de impresión.