
El secreto para una impresión limpia (y menos problemas)
Seamos honestos: la curado por UV es el verdadero héroe en las imprentas. Cuando se trabaja con líneas de alta velocidad, es necesario que la tinta se solidifique de inmediato. No hay nada peor que comenzar a imprimir y descubrir que las superficies quedan pegajosas o que la tinta se mancha, debido a que las lámparas ya no funcionan bien o porque su espectro lumínico ha cambiado. Es frustrante, es un desperdicio de recursos y además da una mala imagen de la empresa.
Esa es precisamente la razón por la cual diseñamos nuestras lámparas de reemplazo de esta manera.
Ajustar la potencia adecuadamente
La potencia y el voltaje no se pueden determinar a simple vista. Si la lámpara no coincide perfectamente con su balastro, estás creando problemas. Se necesita una densidad específica de fotones para activar los fotoiniciadores presentes en la tinta.
Si la potencia es demasiado baja, la tinta permanecerá húmeda y no se adherirá al sustrato. Mantenemos el espectro lumínico bajo control estricto. De esta manera, puedes cambiar la lámpara sin preocuparte por la calidad de la impresión.
Calor, vidrio y otros factores “invisibles”
Usamos vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque el vidrio normal bloquea las longitudes de onda que realmente necesitamos. Es como tratar de broncearse a través de una ventana.
Pero recuerda: una alta emisión de UV genera mucho calor infrarrojo. Si los ventiladores de refrigeración están obstruidos por polvo o si los reflectores están sucios, la lámpara se quemará mucho antes de tiempo. Mantén los reflectores limpios. Es la forma más fácil de asegurarse de que toda la luz llegue al material a imprimir.
Fin de los problemas en medio de la noche
Hemos diseñado estas lámparas para que sean reemplazos sencillos. Nos hemos esforzado al máximo en el diseño de sus conexiones, porque nadie quiere lidiar con problemas técnicos durante un cambio de turno a medianoche.
He visto demasiadas imprentas intentar ahorrar dinero utilizando especificaciones “casi correctas”, solo para que las lámparas se dañaran después de 500 horas de uso. No vale la pena. Cuando la tensión y la longitud son exactas, se evitan los arcos eléctricos y las zonas “muertas” en el proceso de curado.
El resultado? La impresión queda igual de buena tanto en el extremo izquierdo como en el extremo derecho. Siempre.