
Dejen de adivinar cuando las lámparas UV realmente dejan de funcionar
La mayoría de nosotros tratamos las lámparas UV de la misma manera: las encendemos y nos alejamos, esperando que todo vaya bien. Solo nos damos cuenta de que hay un problema cuando la bombilla se quema o, peor aún, cuando las pruebas de esterilización fallan y tenemos un verdadero problema en producción.
Es una forma estresante de trabajar. Por eso estamos cambiando ese enfoque. En lugar de confiar en la suerte, ahora utilizamos un sistema de seguimiento en tiempo real de la energía consumida por las lámparas. De este modo, podemos saber exactamente cuándo la potencia de la lámpara disminuye demasiado, sin necesidad de sacarla y probarla manualmente.
La ciencia detrás de esto
Por lo general, la gente depende de temporizadores para averiguar cuándo una lámpara deja de funcionar. Pero eso es solo una suposición.
Lo que realmente ocurre es que colocamos sensores dentro del dispositivo que controla la lámpara, para monitorear la corriente y el voltaje. Cuando el vapor de mercurio se agota o el cuarzo se nubla, la señal eléctrica cambia. Al seguir esos pequeños cambios en el consumo de energía, podemos saber exactamente cuánta radiación UV-C llega al producto.
Funcionamiento con su equipo actual
No nos limitamos a instalar un chip barato en el equipo. Hemos reforzado los componentes electrónicos para que puedan funcionar en un entorno industrial real.
Estos sensores comunican datos mediante Modbus o MQTT; en otras palabras, funcionan bien con los sistemas PLC existentes o con paneles de control en la nube. Puede controlar fácilmente el consumo de energía de diez líneas diferentes desde una sola pantalla. Es mucho más fácil que usar un medidor portátil.
Las desventajas
Seré sincero: esta tecnología hace que los dispositivos sean más caros al principio. Además, se añaden más circuitos, lo que significa que hay más posibilidades de que algo funcione mal. Si el sistema de monitoreo falla, la lámpara seguirá cumpliendo su función principal, pero usted seguirá sin tener información precisa sobre su estado. Tiene que decidir si ese riesgo vale la pena para evitar una parada total de la producción.
Cerrando la brecha en el mantenimiento
La verdadera ventaja es que ya no necesita basarse en fechas establecidas para reemplazar las lámparas. Ya no tendrá que descartar una lámpara que todavía funciona bien, solo porque el manual indica que ha llegado el momento de reemplazarla. Tampoco tendrá que seguir usando una lámpara defectuosa durante tres días sin darse cuenta. Ahora puede reemplazarlas basándose en datos reales. Esto elimina la necesidad de adivinar y convierte el proceso de esterilización en algo que realmente se puede medir.